Aeropuertos en Madera, El Check-In

Aeropuertos en Madera, El Check-In

Para muchos puede ser un lugar icónico de despedidas cinematográficas, para otros tal vez un símbolo del inicio de alguna aventura. Independiente de lo que evoque este sitio, lo cierto es que es un espacio lleno de arquitectura e ingeniería.
Ya sea por la emoción del viaje o el estrés de andar atrasado, muy pocas veces se contemplan los terminales aéreos. Alrededor del mundo, y en mayor o menor escala, es posible encontrar aeropuertos construidos en base a madera. Hoy, en tiempos de pandemia y cuarentena, te invitamos a conocer cuatro aeropuertos del mundo materializados con madera.

1. Aeropuerto Internacional de Mactán-Cebú, Filipinas

La arquitectura de este proyecto es conceptual, busca representar una gran casa indígena tropical en Filipinas, a través de un techo alto y aleros bajos.
La estructura del techo principal, compuesta por una serie de arcos de madera laminada que se extienden a lo largo de 30 m, define la composición modular del edificio y su forma arquitectónica. El vértice del arco tiene tragaluces para dejar entrar la luz natural. Las fachadas principales norte y sur de 15 m de altura, protegidas por los voladizos del techo, ofrecen vistas despejadas e ininterrumpidas al exterior del edificio.
La estructura de madera laminada, hecha de abeto procedente de una fuente sostenible certificada, es el proyecto más grande de su tipo en el mundo. El uso de madera laminada es otra novedad para un importante edificio de transporte en Asia, y se selecciona por su huella de bajo carbono y facilidad de montaje.

2. Aeropuerto Internacional de Oslo, Noruega

Una de las consignas del proyecto de expansión fue la sencillez y los valores escandinavos, razón por la cual los arquitectos proyectaron bajo la premisa de que la madera es algo que define a Escandinavia y, por lo tanto, también definiría el aeropuerto.
El mejor ejemplo de la utilización de madera en el proyecto es el muelle de 300 m de largo que se extiende hasta la zona de embarque. El muelle redondeado, está sostenido por una serie de arcos de madera laminada que utilizan madera de los bosques escandinavos.
La fachada es principalmente de vidrio para permitir la entrada de luz natural, mientras que el techo está revestido con roble. Una pintura transparente y resistente a los rayos UV es el único tratamiento utilizado para proteger el revestimiento de roble.
Actualmente este proyecto establece nuevos estándares en sostenibilidad, logrando la primera calificación de sostenibilidad BREEAM ‘Excelente’ del mundo para un edificio de aeropuerto.

3. Aeropuerto Internacional Fort McMurray, Canadá

El nuevo edificio es parte de una expansión al aeropuerto internacional Fort McMurray, en la región de Alberta, Canadá. El diseño arquitectónico responde a crea una presencia icónica y memorable en el paisaje, una expresión en armonía con el espíritu pionero de su lugar.
El edificio de tres pisos se realizó en gran parte con el sistema constructivo de madera masiva (Mass timber), tanto para el techo expansivo que envuelve los principales espacios públicos como para muros.
El proyecto contó con problemáticas relacionadas a la ubicación lejana del proyecto, la mano de obra local limitada y exigentes restricciones estacionales. Estos factores fueron influyentes en varias decisiones técnicas, como la de utilizar la prefabricación en la mayoría de sus elementos de madera, con el fin de garantizar la calidad y minimizar tanto el programa de construcción, como el de mantenimiento en el futuro.

4. Aeródromo Desierto de Atacama, Chile

En medio del desierto costero de la región de Atacama, se emplaza el Aeródromo Desierto de Atacama, Chile. Inspirado en las formas del paisaje, el edificio se entiende como una sucesión de curvas. La arquitectura del aeropuerto busca ser apropiada a su clima, procurando sombra y protección, aprovechando la brisa del viento, ofreciendo espacios protegidos y abiertos al paisaje inmerso del desierto.
El cielo de esta estructura fue construida con vigas de 30 m de largo en madera laminada encolada y evoca un ala suspendida en el viento. El ala se prolonga en volado más allá de lo funcional. Una de las principales novedades es que la cubierta es un caso único en Chile, porque fue íntegramente hecha en base a madera de pino radiata, a la que luego fue aplicado un revestimiento metálico exterior.