Confort térmico y eficiencia energética de las viviendas de madera

Para que una persona esté térmicamente confortable, no debe sentir ni mucho frío ni mucho calor. Es una sensación que varía ligeramente de acuerdo a cada individuo, dependiendo de su edad, sexo, contextura física, alimentación, actividad, entre otros.

El organismo está en equilibrio con el medio ambiente cuando la temperatura varía entre 17 y 24°C. Es decir, que cuando la temperatura ambiente es menor a 17°C se comienza a sentir frío, por lo que se debe compensar con abrigo, ejercicio o alimentación. Por otro lado cuando la temperatura sube sobre los 24°C se comienza a sentir calor. Por esta razón una vivienda debe mantener una temperatura interior entre 17 y 24°C para ofrecer condiciones de confort.

Las viviendas de madera presentan un buen comportamiento térmico, de hecho un muro con  estructura de madera de 100 mm de espesor, tiene una capacidad para resistir el calor 3,6 veces mayor que un muro de ladrillo de 140 mm de espesor; y 5,7 veces mayor que un muro de hormigón de 200 mm de espesor.

Esto hace que las viviendas de madera sean más económicas, ya que los usuarios gastarán menos combustible para calefaccionar sus hogares. Calculando para una vivienda de madera de 70 m2 emplazada en la ciudad de Concepción (Chile), el gasto anual en calefacción es de 48,1 kW-h/m2año; mientras que la misma vivienda con muros de ladrillo (cumpliendo con la actual reglamentación térmica) presenta un gasto de 70,6 kW-h/m2año. Es decir existe un 32% de ahorro en calefacción sólo por el cambio de materialidad de la vivienda, y que en términos prácticos equivale a que el usuario dejará de consumir anualmente 124 litros de parafina (kerosene domestico); u 87 kilos de gas licuado.

En Chile se construyen en promedio cerca de 140.000 viviendas anualmente, de las cuales el 15% corresponden a viviendas con estructura de madera. Este pequeño porcentaje de construcción en madera permite un ahorro anual de 710,4 teracalorías (sólo por concepto de calefacción), equivalente a dejar de consumir cada año 87, 8 millones de litros de parafina, o 61,8 millones de kilos de gas licuado.

A medida que más viviendas se construyan con madera, más eficiencia energética tendrá el parque habitacional. Países como Nueva Zelanda (75%), Canadá (90%) y Estados Unidos (90%), son un  modelo a seguir para masificar el uso de la madera en la construcción de viviendas, logrando altos estándares de eficiencia energética.

Referencias.

– González M. 2008. Bienestar habitacional y eficiencia energética de viviendas sociales con estructura de madera. Memoria de título. Depto. Ingeniería de la madera, U.Chile.

– Rodriguez, Gabriel. 2008. Apuntes Curso Física de la construcción. Depto de Ingeniería Civil, U.Chile

– González M. y Rodriguez G. 2009. Bienestar habitacional y eficiencia energética de viviendas sociales industrializadas de madera. Revista CIS. Fundación Un Techo para Chile.

– DITEC-MINVU. 2013. Calificación energética de viviendas. Programa Construcción Sustentable

– Instituto Nacional de Estadística (INE). 2012. Informe edificación.

Consideraciones de cálculo.

– Transmitancia térmica muro de madera U=0,6 W/m2K.

– Transmitancia térmica muro ladrillo U=1,7 W/m2K.

– Factor de forma vivienda S/V= 1,01 m2/m3

– Demanda de energía en calefacción promedio nacional para viviendas construidas entre años 2001-2007, de 159 kW-h/m2año

– Demanda de energía en calefacción promedio nacional para viviendas construidas desde el año 2008, de 111 kW-h/m2año